La inmediatez de la actualidad marítima me obliga a publicar, por tercera vez consecutiva, un reporte centrado en la preocupante escalada naval entre Ucrania y Rusia. En esta ocasión, la gravedad de los hechos se personifica en un protagonista directo: el buque petrolero NORDIC ZENITH (IMO 9588469), víctima de una ofensiva con drones que vuelve a poner en jaque la seguridad del transporte de crudo en aguas internacionales.
- Inhabilitación del buque: Tras los daños sufridos, el buque tanque tuvo que ser retirado del programa de carga, quedando catalogado como no apto para las operaciones de amarre o carga en la terminal de CPC.
- El peso estratégico del CPC: Este incidente toca una arteria vital. El CPC es un oleoducto de 940 millas que conecta los yacimientos petrolíferos del Mar Caspio de Kazajstán con el puerto ruso de Novorossiysk, en el Mar Negro. Todo el petróleo cargado en este punto se transporta posteriormente en buques cisterna hacia los mercados mundiales.
- Riesgo geopolítico al alza: Al ser el tercer análisis consecutivo que me veo obligado a realizar sobre ataques en la región, queda en evidencia que las grandes líneas de suministro energético occidental están en el centro del escenario de guerra asimétrica.











































