El Mar de Alborán y las aguas de la Costa del Sol han vuelto a convertirse en el escenario de una silenciosa pero intensa operación de seguridad internacional. En esta ocasión, el gran protagonista de nuestro Cuaderno de Incidencias es el Buque de Acción Marítima (BAM) "Rayo" (P-42) de la Armada Española. El patrullero oceánico ha completado con éxito una misión crítica de vigilancia y escolta a un convoy de la Marina de la Federación Rusa que navegaba muy cerca de nuestras costas.
Alerta en el mar: Sombra desde las Baleares
La incidencia comenzó a fraguarse al sur de Mallorca, cuando los sistemas de defensa detectaron la entrada en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) española de un grupo naval de la Federación Rusa en dirección oeste. El convoy estaba integrado por una corbeta, la moderna fragata Admiral Kasatonov, un buque logístico de aprovisionamiento y dos mercantes de apoyo.
Ante esta situación, el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) activó al BAM "Rayo" dentro de las denominadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD). Su misión era clara: convertirse en la "sombra" de la flota rusa para garantizar la seguridad en el Mediterráneo occidental. El "Rayo" realizó una monitorización continua y estrecha mientras las unidades rusas surcaban el mar de Alborán, pasando a unas millas de la costa malagueña antes de enfilar el siempre estratégico y congestionado Estrecho de Gibraltar, donde finalmente cedió el testigo a la Marina de Portugal.
Una vinculación histórica con nuestro puerto
El patrullero de altura Rayo (P 42) atracado en el Puerto de Málaga en octubre de 2015.
(Foto: Santiago Mena Sáez ©)
La silueta gris del "Rayo" es bien conocida por los aficionados a la fotografía naval en nuestra ciudad. Como muestra la imagen superior, tomada durante una de sus escalas en Málaga en octubre de 2015, el buque utiliza con frecuencia las instalaciones portuarias malagueñas como base logística de apoyo para sus misiones de control y soberanía en el mar de Alborán. Verlo atracado junto al Palmeral de las Sorpresas siempre es un recordatorio visual de la constante actividad que bulle más allá de nuestro horizonte.
Un viejo conocido: El precedente de octubre de 2023
Este tipo de "marcajes" no son nuevos para la dotación del BAM "Rayo". Quienes seguimos de cerca las crónicas marítimas recordamos que, en octubre de 2023, este mismo patrullero fue el protagonista de una interceptación de alto voltaje en aguas muy similares.
Desde la tarde del 11 de octubre de 2023, el "Rayo" (P-42) inició un férreo seguimiento sobre dos buques de guerra rusos que transitaban por el Mediterráneo occidental. En aquella ocasión, los objetivos eran:
Un submarino de la clase Kilo II, una unidad de propulsión diésel-eléctrica equipada con misiles de crucero de alta precisión Kalibr-PL.El remolcador naval "Sergey Balk" de las Fuerzas Armadas rusas.La escolta, coordinada bajo el control del Mando de Operaciones (MOPS) y el Mando Operacional Marítimo, se inició al sur de las Islas Baleares. El "Rayo" acompañó a ambos buques hacia una posición remota, garantizando la seguridad nacional hasta que abandonaron los espacios de responsabilidad española.
"Rayo" (P-42): Un guardián de alta tecnología
Para quienes nos apasionan los barcos que vemos pasar por el horizonte de Málaga, cabe recordar que el "Rayo" es el segundo patrullero de altura de la clase Meteoro, construido por Navantia. Aunque su base habitual está en el Arsenal Militar de Las Palmas de Gran Canaria, es un visitante frecuente e indispensable en la vigilancia del litoral andaluz.
Con sus 86 metros de eslora, sus avanzados sistemas automatizados y su capacidad para operar junto a helicópteros y sistemas aéreos no tripulados, está diseñado precisamente para esto: misiones de seguridad marítima, control del tráfico y disuasión. Una nueva e impactante página en la bitácora de incidencias de nuestro mar.
Texto y Foto: Santiago Mena Sáez © 2026