El "shipspotting" o la fotografía de barcos es una afición apasionante que, a veces, nos conecta de forma inesperada con la crudeza de la geopolítica mundial. El 8 de agosto de 2025, mientras navegaba frente al histórico puerto de El Pireo, en Grecia, tuve la oportunidad de fotografiar al buque cisterna GAS LISBON (IMO 9267974), una captura que hoy ilustra esta entrada. En aquel momento, era un robusto transportador de gas licuado (LPG) de 120 metros de eslora que surcaba el Mediterráneo con total normalidad. Menos de un año después, ese mismo barco se ha convertido en el centro de una grave y compleja incidencia internacional en aguas del Mar Negro.
El buque GAS LISBON navegando frente al puerto de El Pireo en agosto de 2025.
(Foto: Santiago Mena Sáez ©)
Una tranquila travesía mediterránea inmortalizada en fotografía
Capturar al GAS LISBON operando en los accesos de El Pireo fue uno de esos momentos rutinarios que los aficionados al mar tanto disfrutamos. Como se puede apreciar en la imagen que acompaña este post, el buque destacaba por sus llamativos tanques cilíndricos de carga pintados en color naranja y su impecable bloque de alojamiento blanco en la sección de popa. Construido en 2002 y navegando bajo la bandera de Liberia, este buque tanque diseñado para el transporte de gas licuado de petróleo parecía un gigante ajeno a los problemas del mundo, cumpliendo de forma metódica con sus rutas comerciales entre el norte de África y los puertos del sudeste europeo. Sin embargo, en el mar, el destino de un buque puede cambiar radicalmente en cuestión de meses dependiendo de las coordenadas de su próxima escala.
La incidencia en el Mar Negro: Fuego en la superestructura
La tranquilidad de aquella imagen capturada en verano de 2025 contrasta drásticamente con la realidad del buque un año después. El GAS LISBON se dirigía desde Alejandría (Egipto) hacia el puerto ucraniano de Reni, transportando una peligrosa carga de más de 3.790 toneladas de propano y con 17 tripulantes a bordo.
La noche del 20 de julio de 2026, mientras navegaba en la Zona Económica Exclusiva de Rumania (aproximadamente a 20 millas náuticas al sureste de la ciudad de Sfântu Gheorge), el buque resultó gravemente dañado tras sufrir un ataque aéreo, enmarcado muy probablemente en las acciones de guerra de la Federación Rusa contra Ucrania. El impacto directo provocó una fuerte explosión y un incendio inmediato que comenzó a propagarse con fuerza en la zona del castillo de popa.
Atrapados en proa: Una compleja operación SAR
La situación a bordo se volvió crítica en minutos. Con el fuego devorando la popa, la tripulación se vio obligada a refugiarse en la proa del buque, quedando completamente aislada y sin posibilidad de utilizar sus propios medios de evacuación.
Ante la emergencia, el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo (MRCC) de Constanza puso en marcha una compleja operación de búsqueda y rescate (SAR):
Comunicación puente: Debido a los daños del buque, la comunicación con el GAS LISBON se tuvo que mantener de forma indirecta, utilizando un buque mercante cercano que se encontraba en la zona como repetidor de radio.
Despliegue marítimo: Se movilizaron de urgencia un buque de la Guardia Costera rumana y los buques especializados 'SAR Apollo' (IMO: 9830513) y 'SAR Artemis' (IMO: 9830525), pertenecientes a la Agencia Rumana para Salvar la Vida en el Mar (ARSVOM).
Complicaciones meteorológicas: Las condiciones del tiempo en el mar eran sumamente adversas. Debido a esto, un helicóptero de la Inspección General de Aviación del Ministerio del Interior que había sido activado no pudo despegar.
Apoyo militar en reserva: El Ministerio de Defensa Nacional de Rumania se mantuvo preparado para brindar apoyo adicional con un helicóptero naval IAR-330 Puma y dos buques de la Armada.
El rescate y el balance de heridos
Al llegar a la zona del desastre, la tripulación del 'SAR Apollo' actuó con rapidez en medio del temporal lanzando dos balsas salvavidas. Gracias a esta maniobra, lograron evacuar con éxito a los 17 tripulantes del buque en llamas.
El balance médico inicial fue duro. Tres de los marinos requirieron atención médica de urgencia a bordo. Dos de ellos presentaban quemaduras graves en aproximadamente el 10-15% de su superficie corporal, mientras que el tercer tripulante sufría de múltiples heridas y un sangrado activo. Tras asegurar a los evacuados, el 'SAR Apollo' puso rumbo inmediato al puerto de Sulina, desde donde los heridos fueron trasladados en ambulancia a un hospital en Tulcea, ingresando directamente en la unidad de cuidados intensivos.
Actualización de la situación: Daños estructurales y una triste pérdida
Los últimos informes oficiales compartidos por las agencias del sector nos muestran la verdadera magnitud de los daños tras el ataque. Aunque para el 22 de julio el incendio a bordo disminuyó ostensiblemente en intensidad, el fuego seguía activo bajo el constante monitoreo de la Autoridad Naval Rumana.
Las consecuencias materiales e individuales dejan un panorama desolador:
Daños en el buque: Aunque los tanques de propano parecen haber permanecido intactos —lo que evitó una explosión catastrófica mayor—, esa estructura blanca de alojamiento que vemos limpia y reluciente en la fotografía quedó completamente destruida por el fuego, y la popa del buque se encuentra actualmente hundida en el agua.
Fallecimiento en el hospital: Lamentablemente, uno de los marineros heridos falleció en el hospital de Năstăsescu. El tripulante sufrió graves daños por inhalación de humo que derivó en una complicación pulmonar irreversible.
- Estado de los supervivientes: Los otros dos marineros afectados, ambos de nacionalidad filipina al igual que el fallecido, permanecen ingresados en la unidad de cuidados intensivos. Su estado se reporta actualmente como estable dentro de la gravedad de sus quemaduras.
A pesar de la aparatosidad del incidente, la posición actual del buque cisterna (a unas 14 millas náuticas de la costa) ha permitido a las autoridades confirmar que no existe ningún riesgo para la población civil, los turistas ni las actividades comerciales o de ocio que se realizan a lo largo del litoral costero rumano.
Alerta de exclusión y peligro de contaminación
Para garantizar la seguridad de la zona, se emitió una alerta de navegación advirtiendo a todas las embarcaciones cercanas que mantuvieran una distancia mínima de seguridad de tres millas náuticas. Un remolcador permanece en el área asegurando el casco para evitar que el buque cisterna se desvíe por la corriente y represente un peligro añadido para el tráfico marítimo internacional. Mientras tanto, las instituciones estatales rumanas continúan con las investigaciones para esclarecer oficialmente las responsabilidades de este terrible ataque.
Texto y Fotografía: Santiago Mena Sáez © 2026