El Mar de Alborán y las aguas de la Costa del Sol han vuelto a convertirse en el escenario de una silenciosa pero intensa operación de seguridad internacional. En esta ocasión, el gran protagonista de nuestro Cuaderno de Incidencias es el Buque de Acción Marítima (BAM) "Rayo" (P-42) de la Armada Española. El patrullero oceánico ha completado con éxito una misión crítica de vigilancia y escolta a un convoy de la Marina de la Federación Rusa que navegaba muy cerca de nuestras costas.
Alerta en el mar: Sombra desde las Baleares
La incidencia comenzó a fraguarse al sur de Mallorca, cuando los sistemas de defensa detectaron la entrada en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) española de un grupo naval de la Federación Rusa en dirección oeste. El convoy estaba integrado por una corbeta, la moderna fragata Admiral Kasatonov, un buque logístico de aprovisionamiento y dos mercantes de apoyo.
Ante esta situación, el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) activó al BAM "Rayo" dentro de las denominadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD). Su misión era clara: convertirse en la "sombra" de la flota rusa para garantizar la seguridad en el Mediterráneo occidental. El "Rayo" realizó una monitorización continua y estrecha mientras las unidades rusas surcaban el mar de Alborán, pasando a unas millas de la costa malagueña antes de enfilar el siempre estratégico y congestionado Estrecho de Gibraltar, donde finalmente cedió el testigo a la Marina de Portugal.
Una vinculación histórica con nuestro puerto







