La calma de unas vacaciones de lujo se ha transformado en una incertidumbre angustiosa. A día de hoy, 1 de marzo de 2026, la situación en los puertos de los Emiratos Árabes Unidos y Catar es crítica: el cierre del crucial Estrecho de Ormuz por parte de Irán ha dejado sin vía de escape a varios de los cruceros más grandes del mundo.
El Estrecho de Ormuz: Un callejón sin salida
La tensión militar ha escalado drásticamente tras una noche marcada por operaciones militares en el Golfo. Con el bloqueo del estrecho, solo buques con vínculos con China o Rusia han logrado navegar. Para el resto, el Golfo Pérsico se ha convertido en una ratonera marítima.
Archivo: El Aroya fotografiado en tiempos de calma en Bodrum (agosto 2025)
(Foto: Santiago Mena Sáez)
TUI y MSC: Itinerarios cancelados
Seis cruceros de gran envergadura permanecen inmovilizados, funcionando como "hoteles flotantes" de emergencia:
- Mein Schiff 4: Debía partir hoy de Dubái para el crucero "Magia de Oriente". La operación ha sido suspendida, dejando a 2.000 pasajeros a bordo y a otros 2.000 esperando en tierra un vuelo de regreso a Alemania que no llega.
- MSC Euribia: MSC Cruceros anunció la cancelación inmediata de su ruta apenas se confirmaron los primeros ataques.
- Celestyal Discovery y Aroya: Ambos permanecen en Dubái a la espera de un corredor seguro.
Archivo: El Mein Schiff 4 durante una escala en el puerto de Málaga (2019)
(Foto: Santiago Mena Sáez)
Caos logístico y alertas de misiles en Catar
La situación más dramática se vive en el puerto de Doha. Los pasajeros del Mein Schiff 5 sufrieron una odisea tras ser evacuados al aeropuerto y devueltos al barco tras 10 horas de caos.
La tensión es máxima: los smartphones de los cruceristas han recibido alertas de la Defensa Civil de Qatar sobre misiles entrantes. Además, al no poder recuperar sus equipajes del aeropuerto y no permitírseles bajar del barco, los suministros básicos como ropa interior y artículos de aseo se han agotado por completo en las tiendas de a bordo.
Archivo: El Mein Schiff 5 atracado en el puerto de Málaga (noviembre 2016)
(Foto: Santiago Mena Sáez)
Un futuro incierto
Mientras el Celestyal Journey acompaña al Mein Schiff 5 en Doha, las navieras intentan gestionar la crisis. Según los capitanes, los pasajeros están a salvo, pero la falta de información durante horas y el rugido de la actividad militar nocturna han convertido este viaje en una experiencia que nadie imaginó al contratar sus vacaciones.
Por ahora, el Golfo sigue cerrado. La diplomacia y la desescalada militar son la única esperanza para que estos gigantes del mar puedan, finalmente, encontrar el camino de vuelta a casa.
Fotos: © Santiago Mena Sáez (Bodrum 2025 / Málaga 2016-2019)


